jueves, 24 de diciembre de 2009


Te has preguntado cuántas dietas has heho a lo largo de tu vida y cuantas tuvieron solo un éxito momentaneo. En muchas ocasiones hemos puesto en peligro nuestro régimen dietético porque algunos alimentos se han vuelto irresistibles a nuestros ojos.
Las frases: ”Necesito comer un chocolate cuando estoy triste” u “hoy día mi cuerpo me pide carbohidratos”, son ciertas porque estos alimentos son antidepresivos y al ingerirlos te hacen sentir más relajada y con vitalidad, es decir te llenan de energía. Sin embargo después vienen los sentimientos de culpa porque comiste alimentos prohibidos en tu dieta.

Según los especialistas existe una dieta especial para cada persona, encontarla es difícil, pero no imposible si te diriges a un buen profesional. Las dietas que tienen como único objetivo estar delgadas solo consiguen estresarte debido a sus restricciones y debes reconocerlo, que generalmente son un fracaso ya que al poco tiempo recuperas el peso perdido por el efecto rebote.
Para cuidar tu peso y que una dieta tenga éxito, en primer lugar se debe abandonar el sentimiento de culpabilidad sobre la comida y no obsesionarte por estar delgada, y en segundo término reeducar tus costumbres.
Para empezar tu régimen dietético y concluirlo con éxito es indispensable que la dieta que sigas cumpla las siguientes características:

•Personalizada: De acuerdo a tu contextura debes evaluar los kilos que se necesitas perder, teniendo en cuenta además tu estilo de vida y sus características tales como: trabajo, actividad, sexo , etc.

•Variada y equilibrada, para evitar cansarte por la monotonía.

•Suficiente, para evitar tener hambre.

•Fácil de preparar, los platos deben ser agradables, los ingredientes asequibles, de presentación colorida y agradables a la vista.

•Por último, deben servir para educarte con una alimentación sana y con la finalidad que al término de ella seas capaz de mantenerte e identificar las costumbres incorrectas que hayas tenido.

domingo, 1 de noviembre de 2009

La dieta mediterranea.


La dieta mediterránea es una de las más completas que podemos encontrar y si la seguimos nuestra salud puede beneficiarse de todo lo bueno que nos ofrece. ¿Quieres conocer los alimentos que integran la dieta mediterránea y por que es tan saludable?


¿Qué es la dieta mediterránea?
Desde tiempos remotos en los países de la zona del Mediterráneo se ha seguido una alimentación muy natural, de acuerdo a las estaciones y al clima y muy rica y variada, pues los países de la zona siempre se han comunicado con facilidad, lo que favorecía el intercambio de productos.

A mitad del siglo pasado Ancel Keys estudio la dieta de los países mediterráneos descubriendo que las muertes por enfermedades cardiovasculares eran menores en esta zona que en otras, como EE.UU. o el norte de Europa.
Desde entonces se considera que la dieta mediterránea es una de las más completas y que seguirla ayuda a nuestro cuerpo a sentirse bien y a mantener ciertas enfermedades alejadas de nosotros.

El aceite de oliva, las verduras de temporada y más pescado que carne, todo en las proporciones correctas hacen que cada día esta dieta tenga más seguidores.

¿Por qué la dieta mediterránea se considera una de las más saludables?
Nuestra salud, el estado de ánimo e incluso el vernos más guapos están directamente relacionados con nuestra alimentación. Nos estamos aficionando demasiado a la comida rápida, a los precocinados y nuestro organismo acaba resintiéndose. Si a eso añadimos que nos movemos muy poco y consumimos muchas grasas el riego de engordar y padecer algún problema cardiovascular aumenta.

Si queremos evitar todo esto lo tenemos realmente fácil, empecemos por introducir cambios en nuestra estilo de vida. Vamos a seguir una dieta que es muy sana: la dieta mediterránea.
Los alimentos que componen esta dieta son los mejores aliados que podemos encontrar para mantenernos sanos, pues es una dieta rica en nutrientes, antioxidantes y muy equilibrada.

Las grasas que nos aporta son insaturadas pues proceden del aceite de oliva, pescados azules y frutos secos, por lo que ayudan a prevenir el colesterol. .
Es muy rica en cereales, legumbres, frutas y verduras con lo que tenemos asegurado el aporte de fibra necesario para un buen tránsito intestinal. Esto ayuda en la prevención de la obesidad, el cáncer de colon o la diabetes.
Todos estos alimentos nos proporcionas las vitaminas y minerales necesarios para que nuestro cuerpo funcione correctamente y luzca un aspecto estupendo.

Con la ingesta de cereales conseguiremos toda la energía que necesitamos y a nuestros músculos llegarán las mejores proteínas provenientes del pescado, frutos secos, huevos, etc.

Alimentos básicos de la dieta mediterránea
En la dieta mediterránea hay gran abundancia de alimentos de origen vegetal, que aunque ahora ¿gracias? a los invernaderos disponemos de cualquier especie durante todo el año, antes se consumían los específicos de cada estación, lo cual es más conveniente y saludable. Sus representantes son:

Los cereales y sus derivados.
Las legumbres: garbanzos, lentejas, habichuelas, etc.
Las frutas, verduras y hortalizas.
Los frutos secos: nueces, avellanas, almendras, etc.
El aceite de oliva: el rey indiscutible de la cocina mediterránea.
Pero también se consumen alimentos de origen animal, entre los que podemos destacar:

El pescado, sobre todo el azul, tiene en esta dieta un gran protagonismo.
La leche, sus derivados y los huevos.
Se consume menos cantidad de carne y con menos frecuencia.
Tradicionalmente en esta zona la bebida que acompaña las comidas es el vino, que tomado con moderación, es un buen complemento.

Cantidades recomendadas en la dieta mediterránea
Debemos desterrar de nuestra dieta los dulces, bollos, golosinas, algunos tipos de embutidos y las comidas rápidas.

De acuerdo a la pirámide nutricional, las cantidades diarias que debemos tomar de cada alimentos son las siguientes
De 3 a 5 raciones de pan, cereales o tubérculos (pasta, arroz, patatas, cuscús...)
De 2 a 3 piezas de fruta fresca y de 2 a 4 raciones de verduras y hortalizas (pueden ser 5 raciones diarias entre frutas y verduras)
De 2 a 3 raciones de queso, lácteos, pescado azul o legumbres
Un mínimo de 20 gramos diarios de aceite de oliva o un puñado de frutos secos
Dos o tres veces a la semana: huevos y aves de corral Esporádicamente: carnes rojas y azúcares simples ¿Sabías que...?
España, Italia, Grecia y Marruecos han presentado una candidatura para que la Dieta Mediterránea sea inscrita en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Estas costumbres alimentarias se pueden definir como una filosofía de vida, integrada por la forma de vida activa, las relaciones sociales y el clima, entre otras.

jueves, 29 de octubre de 2009

"Para quienes padecen de colesterol.

Los monjes budistas llevan acabo una dieta que requiere mucha fuerza de voluntad, y que es buena para las personas que padecen colesterol y para las que buscan resultados rápidos. Si tienes problemas de sodio e hipotensión, o baja tensión, esta dieta no está hecha para tí.
La dieta consiste en comer arroz acompañado de frutas como manzana, fresas y cítricos, además de verduras durante dos semanas.
Se puede aromatizar el arroz con hierbas, pimientas o salsa de soja. Cada bocado debe masticarse unas 50 veces o más. Si necesitas beber durante la comida, solo con té chino.
La dieta no se puede alargar durante mucho tiempo ya que puede provocar carencias de vitaminas B12, C,A y D, hierro y calcio. No se puede adoptar como forma de alimentación ya que se sufrirán problemas de anemia y escorbuto.
Con esta dieta se adelgaza de una forma rápida, pero es monótona y bastante dura de llevar."

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